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jueves, 10 de marzo de 2011

Prehistoric tools in Greek highlands may have been used by some of Europe's last Neanderthals (Greece)

High in the wind-swept mountain ridges of northern Greece, archaeologists have made a surprising discovery: hundreds of prehistoric stone tools that may have been used by some of the last Neanderthals in Europe, at a time when hunter-gatherers were thought to have kept to much lower altitudes.
The two sites used between 50,000 to 35,000 years ago were found last summer in the Pindos Mountains, near the village of Samarina — one of Greece's highest — some 400 kilometers (250 miles) northwest of Athens.
At an altitude of more than 1,700 meters (5,500 feet), the Pindos Neanderthal sites are the highest known so far in southeastern Europe, although that's probably because nobody thought of searching so high before, archaeologist Nikos Efstratiou said Wednesday.
"It's not that such sites don't exist," Efstratiou told The Associated Press. "For the first time, Greek archaeology has gone to the mountains."
Efstratiou and a team of Italian colleagues started the Pindos survey in 2003, pinpointing more than 200 small concentrations of up to a dozen tools. But last summer's discoveries were much richer, and their location challenged theories that modern humans' extinct, thickset cousins were constrained in their movements to lowland areas.
"We found hundreds of tools, which means that these people continuously visited and revisited these locations, for hundreds or thousands of years," said Efstratiou, a professor at the University of Thessaloniki.
"They were moving at high altitudes of up to 2,200 meters ... and not lower, along river beds, which we believed until now was the only course these groups followed."
The closest extinct relative to modern people, Neanderthals lived in much of central and southern Europe and western Asia from about 400,000 years ago to about 30,000 years ago. They coexisted with modern humans for 30,000 to 50,000 years, and recent genetic research suggested that the two species interbred.
The story of the Neanderthals in Greece remains as elusive as their skeletal remains. While several lower-lying sites have been found, only a single tooth has survived from their users.
Paleoanthropologist Katerina Harvati said the discovery of Paleolithic stone artefacts in great concentrations in the Pindos highlands "is certainly important."
"(The discovery) will help us understand the lifestyle and capabilities of prehistoric people like Neanderthals and early modern humans and their reactions to climatic shifts during the Late Pleistocene" period, which ended about 12,000 years ago, she told the AP in an e-mail.
Harvati, who is head of Paleoanthropology at the Tubingen/Senckenberg Center for Human Evolution and Paleoecology in Germany, was not involved in the Pindos project.
Efstratiou believes the Neanderthals were drawn to the water-rich highlands by the animals they hunted, which favored the open, treeless spaces, and an abundance of flint that they chipped into tools and weapons.
"We found flint blades and sharp-tipped implements ... with which they hunted and skinned their prey," he said.
"It appears that these late groups of Neanderthal hunter-gatherers may have been among the last that survived in Europe," he added. "Although not everybody agrees on this, it seems that because climate conditions in central Europe were very unfriendly, they moved south in search of warmer areas.
"And then they disappeared, leaving their place to modern humans — but that is another prehistoric mystery."
The team's findings will be presented at an archaeological conference in northern Greece on Thursday.

Fuente: Star Tribune: http://www.startribune.com/world/117655908.html

domingo, 25 de julio de 2010

Sin andamios (Atenas, Grecia)

Sin andamios (Atenas, Grecia)

Son las 10 de la mañana, cae un sol implacable sobre Atenas y la Acrópolis está sorprendentemente vacía, como si estuviéramos en un sueño. Ni ríos de turistas, ni poses forzadas para la posteridad ni luchas a brazo partido para tomar una buena foto. Por extraño que parezca, el lugar está presidido por la soledad y un silencio de siglos, con la Acrópolis como testigo eterno. Por no haber, no hay ni rastro del habitual atasco en los Propileos, la angosta entrada que era antaño el final de la Vía Sagrada y que hoy debería recibir, como cada día, incesantes grupos de turistas. Tassos Tanoulas, arquitecto responsable de la restauración de los Propileos, nos comenta con una sonrisa: «Sois afortunados. Pocos tienen el privilegio de poder ver la Acrópolis así. Si no fuera por la huelga, esto estaría lleno de turistas».
Hoy hay huelga, en efecto. Este es el secreto de la extraña soledad de las ruinas. Hartos de no cobrar, los funcionarios han decidido, para desespero de los turistas, parar cuatro horas. Grecia está en crisis: los ciudadanos tienen que apretarse el cinturón, las arcas del Gobierno están vacías, hay manifestaciones a diario y hasta la Acrópolis se declara en huelga. Si los dioses levantaran la cabeza... En cualquier caso, gracias a la huelga podemos movernos sin agobios por la Acrópolis.
Tanoulas, ataviado con un sombrero de paja de aire veneciano, nos invita a seguirle mientras se encarama por el último andamio que queda en los Propileos. «La restauración terminó hace solo unos meses –nos informa– y por fin pudimos retirar los aparatosos andamios que cegaban la visión del pórtico de entrada. Ahora el monumento luce mejor que nunca, como el Partenón, al que han retirado el andamio del lado norte».
MÁRMOL Y TITANIO / La restauración de la Acrópolis ha sido lenta y minuciosa. En 1975, con el retorno de la democracia, se decidió que había que actuar para corregir importantes fallos de estructura. Entre 1979 y 1987 se restauró el Erecteión, con las famosas cariátides; en 1982 se empezó con los Propileos y, en 1984, con el Partenón. El templo de Atenea Niké se dejó para lo último, aunque ya está casi terminado.
«Empecé a trabajar aquí en 1984 y hubo un tiempo en que temí que no podría ver terminadas las obras», confiesa Tanoulas. «Por suerte, en el 2004, con los Juegos Olímpicos, el Gobierno dio un impulso a las obras. Ha sido un trabajo muy laborioso en el que tuvimos que corregir errores de la restauración realizada hace 100 años por Nikolaos Balanos, que utilizó cemento y hierro comercial para unir los bloques. Con el tiempo, el hierro se oxidó y dañó el mármol. Ahora hemos sustituido el cemento por mármol y el hierro por titanio. No ha sido fácil, ya que tuvimos que desmontar un total de 270 bloques, que pesaban de media 11 toneladas».
Un dato para la reflexión: mientras los antiguos atenienses tardaron cinco años (entre el 437 y el 432 a. C.) en construir los Propileos, un edificio con dos pórticos a distintos niveles concebido como transición arquitectónica entre el mundo profano de la ciudad y el mundo sagrado de la Acrópolis, ahora han sido necesarios 25para restaurarlos.
A pesar de sus 63 años, Tanoulas se mueve con agilidad sobre el techo de los Propileos. Parece conocer la historia de cada fragmento y salta de viga en viga sin miedo a la altura. «Llevo 35 años trabajando aquí», sonríe. «Lo extraño sería que tuviera vértigo. Estos eran los techos de mármol más admirados de la antigüedad. Fijaos en las vigas: hemos conservado fragmentos originales y completado el resto con mármol. Se aprecia la diferencia, pero es respetuoso con el pasado. ¡Ha sido como completar un puzle! Conseguimos identificar 1.300 fragmentos, aunque muchas piezas del edificio central desaparecieron por culpa de las explosiones».
La historia de la Acrópolis es convulsa. Por ella han pasado griegos, bizantinos, francos, catalanes, venecianos, turcos... y sus templos han sufrido varias transformaciones. El Partenón fue durante siglos una iglesia y después una mezquita; el Erecteión fue también una iglesia, aunque en tiempos turcos albergó un harén, mientras que los Propileos se convirtieron en un palacio fortificado. El ataque con bombas del veneciano Morosini, en 1687, provocó grandes explosiones en los Propileos y el Partenón, donde los turcos tenían el polvorín. Allí se perdieron buena parte de las esculturas y elementos arquitectónicos de la Acrópolis.
LA GRAN OBRA DE FIDIAS / Desde lo alto de los Propileos contemplamos las impresionantes columnas dóricas que escoltan la rampa de acceso. La vista es bellísima: a un lado, el Erecteión y el Partenón; al otro, la ciudad de Atenas, el puerto del Pireo y el mar. A la izquierda queda el templo de Atenea Niké, envuelto en andamios, y a la derecha, la Pinacoteca.
Tanoulas nos invita a observar un capitel jónico reconstruido. «Fijaos qué belleza», nos indica emocionado. «Es nuevo, tallado a mano. Los talladores de piedra casi desaparecieron en los 50 por culpa del cemento. Por suerte, en la isla de Tinos hay una escuela tradicional. Yo me jubilo el año que viene –concluye– pero estoy satisfecho del trabajo hecho. En algunos elementos no ha sido fácil, ya que hemos tenido que trabajar como los dentistas cuando hacen un empaste, manteniendo todo lo salvable y reconstruyendo el resto con esmero».

Fuente: El Periodico: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20100725/sin-andamios/403683.shtml

miércoles, 26 de mayo de 2010

El Partenón de la Acrópolis 'sin andamios' después de 9 años





El Partenón de la Acrópolis 'sin andamios' después de 9 años

Los turistas ya pueden posar con el Partenón de la Acrópolis de Atenas sin andamios que afeen la postal. Después de nueve años de obras de conservación, el templo, de 2.500 años de antigüedad, ya se puede ver desde el exterior sin grúas y hierros.
La restauranción de los momumentos de la Acrópolis, puesta en marcha en los años 70 y que cuenta con la cofinanciación de la Unión Europea, continuará a pesar de la crisis financiera que atraviesa el país, según afirmó el ministro griego de Cultura, Pavlos Géroulanos, durante una visita a la zona hasta donde se desplazaron también ciudadanos para protestar por las medidas con las que el Gobierno pretende evitar la bancarrota.
El coste de la restauración de los monumentos de la Acrópolis desde 2001 asciende a 42,6 millones de euros, de los cuales tres cuartos se pagaron con fondos europeos.
El programa de restauración de este monumento universal, incluye además obras en el templo de Nikea Atenea, los Propileos en el muro de la Acrópolis, la conservación de las estatuas, y el recuento y la investigación de los restos arqueológicos esparcidos alrededor de la Acrópolis.
Con las obras acabadas en el Partenón se pueden apreciar ocho columnas reconstruidas y la parte superior sobre ellas, de las que se retiró el cemento y el hierro que se les había inyectado y los elementos que sirvieron para apuntarlas en anteriores obras de preservación.
En la parte norte del templo, seis segmentos de mármol esculpido han sido reemplazadosp or copias. Las piezas originales, que diseñó el famoso arquitecto de la antigüedad Fidias, se encuentran en el contiguo Nuevo Museo de la Acrópolis, inaugurado hace un año.
Con estas obras en la Acrópolis de Atenas se habrán restaurado 1094 piezas, con un peso de 2.675 toneladas y se habrán reconstruido 686 piedras de la base. No está previsto que se construya un tejado de manera sobre la Acrópolis, como lo tenía en la antigüedad, según describen los textos.

Fuente: El Mundo: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/25/cultura/1274801704.html